Día seis - La Fermentación

Empleando una manguera gastronómica trasvasamos el líquido al recipiente donde tendrá lugar la fermentación.


Es de vital importancia oxigenar el mosto. No nos cansamos de remarcarlo. Lo llevaremos a cabo mediante un aireador, de esos que uno encuentra en acuarios domésticos.


Aquí es cuando entra en acción la vedette de la fiesta, la estrella del show... la inigualable, la grandiosa, la glamorosa: Levadura. Ella ha venido a sacar de la pubertad a nuestro mosto, con su ardiente baile lo arranca de sus años de dulzura e inocencia, para tornarlo un maduro y enhiesto elixir.

Inúndalo de alcohol, revístelo de burbujeante gas carbónico. Haz de él auténtica Cerveza.



Con sumo cuidado vamos despertando a nuestra levadura, con agua a la temperatura justa, evitándole el stress de cualquier cambio brusco, lentamente, la preparamos para entrar en acción. Cuando está lista, la incorporamos al mosto.

Hemos de remarcar en este punto la suprema importancia de la asepsia, es decir, debemos evitar a toda costa que organismos foráneos convivan con la levadura. La observación u omisión de esta mera precaución conducirá al éxito, o bien a un deshonroso y excomulgante fracaso digno de caer en el olvido.

No es menos importante acotar las vacilaciones de la temperatura. En nuestro contexto fortuito - la estación estival - dicho criterio se reduce a impedir el enfriamiento excesivo del mosto. Para esos fines contamos con un calentador de pecera, que actúa por contacto con el agua circundante mentada con anterioridad.


Es necesario y muy importante, si no queremos que explote por los aires nuestro fermentador, agregarle una salida para el gas CO2 que generan nuestras trabajadoras levaduras mientras dura la fermentación. Esta salida debe ser una trampa que permita evacuar el gas y no permitir la entrada de aire, esto último fundamental! ya a las pocas horas de empezar veremos el burbujeo, signo de la vitalidad de nuestra levaduras. Si no salen burbujas entonces....algo está mal.....
En estas condiciones se le vela por siete días y siete noches.


Todo dicho. A celebrar...





3 comentarios:

  1. pues de perdida hubieran hecho 20 litros jajaj, esos 10 litros se los van a chupar en una celebrada...saludos

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  2. y el gran final?

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