La fermentación es una etapa que requiere mantener la temeratura controlada dentro de un estrecho rango. Para nuestra fermentación, de tipo "Ale", su valor se centra en los 20ºC, un grado más, un grado menos. Como estamos en invierno, basta con impedir que baje demasiado. Para este fin contamos con una poderosísima herramienta: el calentador de pecera.
Lo calibramos para operar en la temperatura adecuada.
La estrella del proceso es la levadura. Todo debe estar absolutamente pulcro, libre de microorganismos. Por eso limpiamos cada olla, cada tubo, cada utensilio hasta el hartazgo. Pero no podemos usar detergente ni lavandina, porque agreden a la levadura. Aquí es donde entra en acción el jabón neutro de tercera "La Perdiz". Libre de colorantes. Libre de aromatizantes. Libre de careteadas. Consígalo hoy mismo en almacén "Don Manolo"
Para conseguir 10 litros de una cerveza con buen cuerpo hacen falta unos tres kilogramos de malta.
Antes de comenzar es preciso moler el grano, para que su contenido de almidón quede expuesto al agua tibia. Éste debe ser "aplastado" para que así la pepa se convierta en harina, pero poniendo especial cuidado en mantener la cáscara lo más entera posible. El resultado de nuestros penosos intentos iniciales ayudará al neófito a evitar inroducir su inseguro pie en el inmundo estiercol del error mundano, y salir así airoso en lo sucesivo.
Cómo NO moler la malta - (I)
La típica primera idea de usar una procesadora debe ser deshechada: la cáscara queda hecha polvo, y esto arruina al mosto.
Cómo NO moler la malta - (II)
Es inútil aplastar el grano entre las dos mitades de una mesita rebatible de cocina: sencillamente el reultado final coincide con el estado inicial.
Cómo SI moler la malta (pero no más de una vez en la vida)
Finalmente obtuvimos un resultado perfecto. El empleo de un "palo de amasar" improvisado con un elemento que teníamos a mano - a saber: porrón de cerveza - cumplimenta en forma óptima los requisitos. No obstante enfatizamos enérgicamente que la tarea es equiparable tal vez a las peores torturas de usanza corriente en los más feroces tiempos de la inquisición española. Moraleja: primera y última vez.
Aquí vemos la malta que ha sido molida como corresponde.
Cómo SI moler la malta (al menos las primeras veces)
Encontramos una buena máquina para moler provisoriamente: la "pastalinda" de la nona. Acá les dejamos un video