Antes de comenzar es preciso moler el grano, para que su contenido de almidón quede expuesto al agua tibia. Éste debe ser "aplastado" para que así la pepa se convierta en harina, pero poniendo especial cuidado en mantener la cáscara lo más entera posible. El resultado de nuestros penosos intentos iniciales ayudará al neófito a evitar inroducir su inseguro pie en el inmundo estiercol del error mundano, y salir así airoso en lo sucesivo.
Cómo NO moler la malta - (I)
La típica primera idea de usar una procesadora debe ser deshechada: la cáscara queda hecha polvo, y esto arruina al mosto.
Cómo NO moler la malta - (II)
Es inútil aplastar el grano entre las dos mitades de una mesita rebatible de cocina: sencillamente el reultado final coincide con el estado inicial.
Cómo SI moler la malta (pero no más de una vez en la vida)
Finalmente obtuvimos un resultado perfecto. El empleo de un "palo de amasar" improvisado con un elemento que teníamos a mano - a saber: porrón de cerveza - cumplimenta en forma óptima los requisitos. No obstante enfatizamos enérgicamente que la tarea es equiparable tal vez a las peores torturas de usanza corriente en los más feroces tiempos de la inquisición española. Moraleja: primera y última vez.
Aquí vemos la malta que ha sido molida como corresponde.
Cómo SI moler la malta (al menos las primeras veces)
Encontramos una buena máquina para moler provisoriamente: la "pastalinda" de la nona. Acá les dejamos un video
ahhhhh
ResponderEliminarCÓMO SIGUE? CÓMO SIGUE?!
no puedo esperar a la próxima entrega... se sabrá la verdad? Así y todo la seguirá amando??
uff
(che, en la 5ta entrega no terminan con la foto bon vivant... no me gusta que rompan una hermosa posibilidad de eterno retorno, ji)
besos
Vale.-